Educación primaria

Programa Integral para la Igualdad Educativa

El Ministerio de Educación diseña e implementa el Programa Integral para la Igualdad Educativa desde el año 2004 para dar respuesta a las problemáticas educativas relacionadas con la fragmentación social y la desigualdad de oportunidades educativas.

Hace casi una década, el PIIE iniciaba su labor con un conjunto de mil escuelas. Eran tiempos en que la crisis social y económica había dejado como dramático efecto un deterioro nunca vivido en las condiciones de vida de toda la población, especialmente de los más pobres y en particular de los niños y las niñas. Las escuelas habían sido durante largos años el refugio en el cual las familias sometidas a la zozobra, encontraban un lugar para que sus hijos pudieran encontrar brazos dispuestos a contener, a proteger, a alimentar y a enseñar en los ratos en los que esta tarea podía ser llevada adelante.

El crecimiento del PIIE se produce junto con el de un país que vio cambiar sustancialmente su situación económica y social. La recuperación económica, producto de la apuesta por un modelo de desarrollo integrador con base en la producción nacional, ha permitido en estos años mejorar la vida cotidiana de las familias, reencontrarnos con el trabajo y empezar a saldar la grave deuda social acumulada.

El correlato cultural de una Nación que se constituye desde las decisiones soberanas en materia económica es el despliegue de los propios modos de pensar y sentir. En este sentido la inversión realizada en educación, la recuperación de las condiciones materiales en las escuelas, la construcción de nuevos edificios, los libros y los materiales didácticos son parte de una política que entiende que la escuela es el mejor lugar para que nuestros niños y niñas se apropien de una experiencia común y relevante.

 

UNA ESCUELA, TODAS LAS ESCUELAS

Ésta frase es lo anhelado para todas las escuelas de nuestro país, constituye los horizontes que entendemos valiosos para alcanzar desde el punto de vista educativo en el nivel. Lejos de pensar en acciones que sólo son destinadas a las escuelas que trabajan con sectores pobres, entendemos que los horizontes educativos que nos proponemos son igualitarios y, por lo tanto, constituyen la semblanza de la escuela a la que aspiramos, no importa el barrio, la localidad o el paisaje que tenga detrás de sus patios.
Esta imagen se construye a partir de múltiples experiencias desarrolladas en la historia educativa de nuestro país y de nuestro continente. Estas experiencias son parte del acervo sobre el cual es posible pensar e imaginar aquello que aún no es. Tal como dice el poeta: el “sueño se hace a mano y sin permiso, arando el porvenir con viejos bueyes”.

 

LA IGUALDAD COMO PRINCIPIO

Si existe un programa por la igualdad es porque reconocemos la desigualdad como una realidad material, rasgo de las sociedades de mercado.

Producir igualdad es una tarea que se despliega en situaciones escolares y comunitarias en las que los sentidos están en pugna. La diferenciación, la exclusión, el silenciamiento de voces, culturas, modos de vida, ocurren en situaciones que no son las únicas posibles. La creación de otras posibilidades y el despliegue de otras situaciones comunitarias y escolares es el resultado de una decisión y una opción ética; la mejor posible si trabajamos en escuelas públicas y sobre todo en las escuelas del PIIE. Decisión que no se configura individual y voluntariamente, sino que es producto de una práctica pedagógica colectiva y fundamentada.

Pugnar por la igualdad educativa supone reconocer que la tarea de la escuela se instala en estas tensiones; tradiciones que producen desigualdad y exclusión, tradiciones que favorecen la integración y el aprendizaje de todos y todas; herencias que descalifican la escuela y con ellas a los maestros y a las maestras, herencias que fortalecen el protagonismo de los y las docentes en la producción de un saber pedagógico al servicio de la igualdad y la transformación social. La cotidianeidad de la escuela se desarrolla entre estos discursos que a veces se amalgaman, otras entran en colisión, se tensan, producen nuevas realidades.

En este sentido, las políticas educativas vienen proponiendo una apuesta firme y comprometida con las expresiones más democráticas, vitales y justas de la escuela, con el trabajo docente entendido como trabajo de pensamiento y acción transformadora, con un conocimiento que nos haga más libres y plenos. Las acciones de gobierno se proponen que estos modos de entender la educación pública se vean fortalecidos, y las voces de los que a lo largo de la historia de nuestro país y del continente han trabajado por esta escuela que queremos, puedan expresarse con mayor claridad e intensidad.

Se trata de consolidar acciones tales como garantizar que todos los niños y las niñas asistan efectivamente a la escuela y tengan un espacio en ella no sólo porque tienen un banco para sentarse. Hacer lugar en el grupo, en el aprendizaje, en el conocimiento, a todos los niños y las niñas, es parte de la profundización de las políticas de igualdad que esperamos construir en conjunto.

Se requiere para ello asumir prácticamente la convicción de que todos los chicos y las chicas pueden aprender si se generan las condiciones pedagógicas que lo permitan.

En este sentido, producir igualdad es favorecer condiciones para lograr mayor fortaleza pedagógica, revisando las causas que nos impiden u obturan enseñar mejor, en un trabajo colectivo que nos desafíe a cambiar o instalar otras estrategias escolares.

Para ello, el Consejo Federal de Educación, como expresión de los consensos que a nivel nacional se construyen, ha elaborado un conjunto de decisiones que abordan estos problemas a través de un plan para la educación obligatoria con metas y acciones hacia el 2016 y por medio de un conjunto de resoluciones, entre ellas la 174/10, que se proponen precisamente fortalecer las políticas pedagógicas nacidas de estas mejores tradiciones y luchas de la educación pública y popular. En ellas se profundizan las políticas de calidad, estableciendo pautas que aseguren el derecho a la educación, favoreciendo el ingreso, tránsito y egreso de todos los alumnos y las alumnas.

En esta nueva etapa de gobierno, el Programa Integral por la Igualdad Educativa desarrolla  sus acciones desde el reconocimiento de las condiciones materiales que hemos logrado y estructura sus líneas de trabajo sobre aquellos aspectos que aún requieren ser mejorados y/o modificados. La pregunta por los modos en que una escuela ofrece una experiencia educativa igualitaria orienta nuestras decisiones. A la vez, esta lucha requiere fortalecer e intensificar en conjunto la recuperación de las capacidades pedagógicas de las escuelas, tarea que requiere una ardua reflexión sobre los modos en que la escuela lleva adelante las prácticas de enseñanza a los sectores populares, las dificultades que encuentra para ello y las estrategias para sortearlas. Sabemos que se trata de una tarea compleja, pero estamos convencidos de que los maestros y las maestras la pueden llevar adelante.

Desde esta perspectiva, la utilización efectiva y cotidiana de los recursos que el Estado provee, la restitución de condiciones de continuidad de la enseñanza a partir de la continuidad de la asistencia de todos a la escuela, el desarrollo profesional de los y las docentes, el fortalecimiento de los procesos de planificación, enseñanza y evaluación conjunta de los estudiantes, un trabajo más específico y planificado con la comunidad y las organizaciones barriales de la mano de la recuperación y/o apropiación de las propuestas pedagógicas y didácticas que se muestren más pertinentes para lograr que todos los estudiantes aprendan, serán las tareas que nos convocarán en los próximos años y a las cuales orientaremos los esfuerzos técnicos y financieros. La igualdad se expresa en la cualidad que podamos darle a la experiencia escolar de nuestros alumnos y alumnas: una experiencia social afectiva y vincularmente intensa, cognitivamente relevante, académicamente justa, materialmente continua y sistemática, éticamente comprometida, generosamente amplia.

En suma, el PIIE ha acompañado en todos estos años a los niños y a las niñas, a los y las docentes y ha demostrado en sus acciones que la vitalidad que identifica a las escuelas primarias también es su signo característico. En nombre de esa vitalidad, afirmamos aquellas premisas que constituyeron al programa, interpretándolas a la luz de estos tiempos que nos tocan vivir.

 

PROPOSITOS DEL NIVEL PRIMARIO

 

  •  Garantizar el acceso y la permanencia en la escuela primaria a todos los niños y niñas del entorno cercano.
  • Generar alternativas pedagógicas que permitan el apoyo a los niños y niñas que más lo necesiten (Los que ingresaron a la escuela luego de un tiempo de no ir a ella, los que hayan repetido, los que se encuentren con mucha más edad de la esperada para el grado, etc.).
  • Desarrollar estrategias que mejoren la enseñanza (la planificación, el progreso y los modos de evaluación) de la lectura y la escritura en primer ciclo, de manera de lograr que todos los niños y niñas construyan estos aprendizajes durante su transcurso.
  •  Mejorar las capacidades de lectura y escritura de los estudiantes del nivel primario con intensificación de acciones en tercero y sexto grados.
  • Lograr que la enseñanza de la Ciencias Naturales y las Ciencias Sociales se haga explícita en el primer ciclo de la escuela primaria.
  • Respetar el tiempo establecido normativamente en la enseñanza de las Ciencias Sociales y las Ciencias Naturales en el segundo ciclo.
  •  Garantizar la enseñanza de los saberes de las Ciencias Sociales y las Ciencias Naturales en concordancia con los NAP de segundo ciclo.
  • Profundizar la enseñanza de la Matemáticas en el primer ciclo, en particular, cálculo mental y resolución de problemas con las cuatro operaciones y diversos procedimientos.
  •  Intensificar la enseñanza de la Matemáticas en el segundo ciclo, en particular de la geometría.
  •  Fortalecer la enseñanza como una tarea colectiva y públicamente construida.
  • Fortalecer los vínculos entre la escuela, la familia y organizaciones de la sociedad civil, estableciendo canales de participación y trabajo en conjunto.
  • Utilizar los recursos y materiales que el Estado pone a disposición en cada institución escolar.

 

Manual de Procedimientos para la Utilización de los Aportes Económicos.

 

- Fondo Escolar para el cumplimiento de los propósitos priorizados del nivel Primario

El objetivo es fortalecer acciones que permitan alcanzar los propósitos priorizados del nivel primario, definidos por el director o la directora de la escuela, el asistente técnico pedagógico y el supervisor o la supervisora. Se recibirá un apoyo financiero cuyo monto se definirá anualmente para las escuelas que se encuentren bajo Programa. Los fondos no podrán ser utilizados, bajo ninguna circunstancia, para otra finalidad, que no sea la compra de materiales o gastos que demande el desarrollo de las actividades que hayan sido acordadas en el marco de acción confeccionado junto con el ATP o referente jurisdiccional del PIIE.

Los rubros de gastos que se podrán financiar son:

a. Gastos corrientes: Los insumos que se haya planificado adquirir para desarrollar las actividades diseñadas. Se podrán incluir artículos de librería, cartuchos de tinta, fotocopias, alquiler de fotocopiadoras, service de computadoras o impresoras (no la adquisición de repuestos independientes). Materiales y juegos didácticos. También se podrán financiar gastos de movilidad y traslado si se ha previsto la realización de encuentros de intercambio, salidas y paseos con los alumnos, docentes u otros actores; y demás eventos fundamentados pedagógicamente, tales como presentaciones artísticas. No se podrán realizar pagos de honorarios a profesionales, docentes u organizaciones por actividades de formación ya sean destinadas a docentes o a los niños y las niñas.

b. Gastos de capital: Son bienes de capital aquellos bienes inventariables que integren el equipamiento didáctico institucional (televisores, videocaseteras, reproductores de audio, de DVD, laboratorios de ciencias naturales, proyectores de diversos tipos, rotafolios). Se pone de relieve que los fondos deben ser aplicados a transacciones de contado exclusivamente y en pesos. La justificación del gasto se establecerá en función de los propósitos priorizados del nivel a financiar y las actividades diseñadas por la escuela, asistida técnicamente por el equipo de la jurisdicción.

 

- Fondo escolar para la provisión de Útiles Escolares

El objetivo de este aporte es sostener la compra, exclusivamente, de útiles conforme a la matrícula escolar. Estos útiles se pueden clasificar en: Útiles de uso personal: son aquellos indispensables para el trabajo pedagógico en la escuela y en el hogar. Se entregarán a cada alumno y a cada alumna en propiedad (lápices, cuaderno, hojas de carpeta, carpeta, etc.). Y Útiles de uso compartido: son aquellos útiles de uso de los niños y las niñas en el aula que pueden ser compartidos: tijeras, colas, plastilinas, papel de colores, elementos de geometría para el uso de alumnos, sacapuntas, etc. Para decidir la compra de éstos útiles, el cuerpo institucional, debe tener en cuenta las necesidades de los alumnos y alumnas. Cada escuela formará un fondo de útiles; y las decisiones en relación con el uso de los aportes deben ser acordadas por el equipo docente de la escuela; el director o la directora del establecimiento responde por las decisiones adoptadas.

 

 

Textos sobre PIIE

Ir al documento: El acompañamiento institucional en las escuelas de nivel primario

Ir al documento: Mejores propuestas pedagógicas para construir una escuela igualitaria

 

- Entre docentes de escuela primaria. Aportes PIIE

Este material está integrado por dos capítulos: “Aportes para el desarrollo de Iniciativas pedagógicas” y “Manual de procedimientos para el uso de los aportes económicos”. Constituye un aporte para las decisiones político-pedagógicas que los docentes toman a diario.  Ir al documento

 

Fortalecimiento Pedagógico de las Escuelas del Programa Integral para la Igualdad Educativa (FOPIIE)

Entre el 2005 y 2009,  en el marco de la política de colaboración entre la Unión Europea y la República Argentina, surgió el Proyecto de Fortalecimiento Pedagógico de las escuelas del Programa Integral para la Igualdad Educativa (FOPIIE), cuyo propósito fue contribuir a las acciones que venía implementando el Programa Integral para la Igualdad Educativa (PIIE), y, específicamente, mejorar y renovar las propuestas de enseñanza para la adquisición de saberes básicos de las niñas y los niños de las escuelas PIIE.

Instrumento legal

  • Convenio de Financiación ALA/2005/17541 – MECYT Nº 793/05

Período de ejecución

  • Desde diciembre 2005 hasta marzo 2010

Finaciamiento

  • Donación de la Comisión Europea de 10 millones de euros y una contraparte nacional de 2,966.900 millones de euros

Implementación

  • A efectos de la ejecución del FOPIIE se ha constituido en la órbita de la Dirección General Unidad de Financiamiento Internacional, en dependencia de la Subsecretaría de Coordinación Administrativa,   un equipo que trabaja en estrecha coordinación con el PIIE, la Subsecretaría de Equidad y Calidad y otras áreas del ME.
  • La implementación de las acciones en las 23 jurisdicciones que han celebrado el respectivo Convenio de Adhesión al Proyecto y sus 2267 escuelas PIIE se realiza a partir de la articulación con los Equipos Jurisdiccionales del PIIE.

Componentes del FOPIIE

Para más información acerca de FOPIIE. Ver más

Contacto

Pizzurno 935 1° piso, oficina 134. CPA C 1020 ACA, Ciudad de Buenos Aires, Argentina.
Teléfono: (011) 4129 1502 // 4129 1000 int. 1123.
Correo electrónico: dnp@me.gov.ar.